No es un bot genérico. Tú defines tu embudo y tu lógica; nosotros construimos los asistentes que lo hacen funcionar en WhatsApp. Acotados, medidos y siempre bajo tu control.
La diferencia no es el chat. Es quién manda.
Las etapas por las que pasa un cliente y la lógica de tu negocio las decides tú. El bot no inventa: clasifica cada mensaje en la etapa correcta.
Ves cada conversación y entras cuando quieras. El bot nunca te deja fuera de tu propia atención.
Propósito, rol, políticas de seguridad y funciones definidas. Y medido contra respuestas esperadas, para no arriesgar tu credibilidad.
Cada conversación queda marcada en el estado real en que está. Ves el embudo completo y cómo se movió cada cliente, uno por uno.
Tienes la conversación de cada cliente. Revisas qué se dijo y cómo va la atención; si algo necesita corrección, respondes tú o tu equipo, directo.
Construimos un asistente para cada etapa del embudo y cada proceso de clasificación. Cada uno definido con precisión.
Propósito, modelo, etapa, presupuesto, guardrails y evals: cada asistente es transparente. Medimos su desempeño antes de ponerlo a hablar con tus clientes.
Guardamos toda conversación, completa. Quién es la persona, cómo la clasificamos y su nivel de satisfacción. Una base lista para el seguimiento post-venta.
Una capa de analítica para entender de verdad qué pasa: conversaciones, ventas, qué resolvió la IA y qué pasó a manos humanas.
Tú defines tus etapas y flujos; nosotros los implementamos. Conectamos los asistentes para que el cliente pase de uno al siguiente sin fricción y sin repetir información.
Tú traes el negocio. Nosotros lo convertimos en un asistente que vende, ordena y nunca pierde un dato.